El Club Deportivo Guadalajara Promesas salió derrotado del derby alcarreño, frente el Dinamo Guadalajara, en Jerónimo la Morena, disputado el ultimo domingo (14). Tras una muy buena primera parte, con algunas ocasiones creadas, poco peligro ofrecido y el marcador a cero, el Dépor vio el rendimiento físico y técnico caer en la segunda mitad.

El compromiso morado de este ultimo fin de semana no era de las tareas más fáciles. Más allá de la calidad del rival, el Promesas venía de dos semanas sin poder entrenar por temas sanitarios y con ocho bajas en la plantilla. Una de estas ausencias era la del cuerpo técnico, en lo cual Kata y Tony no pudieron estar en los banquillos. Tocó a los entrenadores del juvenil, Angel Castillo y Manu, comandar el promesas, que también contaron con seis juveniles. En la alineación, Iker Yela por la izquierda, Arroyo en centro campo, Salim por una banda y Alan en la delantera eran las novedades en un Promesas bajo mínimos.

El partido arrancó con ambos equipos respetando y estudiando uno al otro. El Dinamo tocaba sin prisa y buscaba mantener la posesión del balón, mientras que los morados eran más directos en la transición ofensiva y llegaban con fuerza y velocidad por las bandas. La primera ocasión de peligro fue a los 26 minutos, cuando dos jugadores del Dinamo llegaron cara a caracol el nuestro portero, Javi Corral, que paró dos veces de manera espectacular. La oportunidad más clara del Dépor fue a los 44 minutos, tras una muy buena jugada de Alan, que terminó con un fuerte remate de Juancar sobre la portería rival.

Tras el descanso, el Dépor regresó con Rubio al puesto de Bribian y con la misma postura del primer tiempo. El Dinamo regresó mas atento y creó mucho peligro en los 10 primeros minutos, obligando a Corral trabajar y salvar al Dépor por tres veces más. Sin embargo, a los 57, un error de comunicación por el lado izquierdo defensivo que terminó en gol de Ignacio. Con la desventaja en marcador y el físico ya cobrando por las semanas sin poder entrenar, los morados se lanzaron al ataque y obligaron al rival cambiar de táctica. Con un banquillo de juveniles y corto, Castillo poco poco fue cambiando y dando más oxigeno al equipo.

Llegando al ultimo cuarto del partido, el Promesas ya daba señales de fragilidad física, dejando espacio para que el rival pudiese crear jugadas peligrosas. A los 82 y a los 92 de partido, el equipo acabó por encajar un doblete de Antonio Mata, que puso números finales a un duelo donde el marcador no refleja la historia del partido.

Lejos de la condición física ideal y con la plantilla bajo mínimos, el Promesas dio la cara, competió y dejó el césped derrotado, pero con muy buenas sensaciones de que es posible. Cuanto más difícil parece el reto, más el equipo trabaja para superar sus limites.

Con la vuelta a los entrenamientos esta semana, el Promesas ya enfoca en la siguiente jornada: el Azuqueca «B» a domicilio.

 

 

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